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Mostrando las entradas etiquetadas como Libros

En el camino de la paz?...

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Según los antiguos textos védicos, uno sabe si está viviendo en el camino de la paz cuando están presentes tres cosas: Seva : Nuestras acciones a nadie hacen daño y a todos benefician. Simram : Recordamos nuestra verdadera naturaleza y nuestra finalidad para estar aquí. Satsang : Pertenecemos a la comunidad de paz y sabiduría. "La paz es el camino" - Deepak Chopra (1946-    ), escritor y conferencista.

Etiqueta irelevante...

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Se ha preguntado muchas veces si el budismo es una religión o una filosofía. No importa el nombre que se le dé. El budismo es lo que es, al margen de la etiqueta que se le ponga. La etiqueta es irrelevante. Walpola Râhula (1907-1997), monje budista , Sri-Lanka.

Completamente sentados...

La gran liberación de zazén Ordinariamente, estamos siempre muy ocupados, pero cuando entramos en el dojo y nos sentamos en zazén, sólo nos ocupa una cosa: estar completamente sentados. Y dejarnos despojar por zazén de cualquier preocupación, de cualquier apego. Y ahí, en vez de aburrirnos, descubrimos una nueva manera de estar en el mundo. Estamos completamente libres del apego a los objetos, a los seres, a las cosas exteriores y hacemos realidad el hecho de que se puede ser perfectamente feliz, tranquilo y libre estando simplemente sentados. Estar simplemente sentados quiere decir que no tenemos necesidad de añadir nada al hecho, muy simple, casi desnudo, de estar ahí, con todo lo que nos rodea, sencillamente uno con lo que es. Y que esto basta. Es la gran liberación de zazén.  Esto no significa que ya no haremos nada en la vida más que zazén, sino que lo que hagamos en la vida, si ésta está enraizada en el zazén, será una expresión de este zazén. Es decir, la expresión de una si...

Mira bien lo que pasa por tu boca...

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[---] Comer en silencio A veces la gente nos pregunta por qué comemos en silencio. Y la respuesta es muy simple. No es filosófica ni religiosa ni esotérica. Es una respuesta práctica. Lo hacemos en silencio porque la comida entra por la boca y las palabras salen por la boca. Entonces comemos en silencio porque preferimos no hacer al mismo tiempo estas dos acciones antagónicas. Lo que uno come, los alimentos, su preparación y, sobre todo, cómo se los come, es de una gran importancia. Al hacerlo en silencio, la asimilación en nuestro organismo es mucho mejor, más saludable. También la palabra es importante. Cuando se dan las condiciones, en el momento justo, hablar es una forma de expresar lo que sentimos o lo que necesitamos.  Es por eso que hay un proverbio que dice: «Mira bien lo que pasa por tu boca». [---] Vida simple, vida Zen - Jorge Bustamante.

Mira bien donde pones tus pies...

[---] Mira bien donde pones tus pies Si ponemos atención a dónde ponemos nuestros pies, nuestra vida puede ser diferente. El común de las personas no le presta atención a sus pies, se preocupa del rostro, de su peinado, de su maquillaje, de su aspecto. Y los pies son algo que está allá abajo, lejos. Sin embargo a la entrada de todos los templos de la Transmisión hay generalmente un letrero que dice: «Mira bien dónde pones tus pies». Eso significa estar atento, mirar más allá de la mirada común. Leer entrelíneas, observar aquello que comúnmente descuidamos. Una madrugada, en zazen, cuando se apagó la vela y quedamos en completa oscuridad, pensé: «Pobre A., cómo va a hacer para ver la hora e indicar el final de zazen». Pero se ve que él tiene una Iluminación propia porque tocó la campana en el momento correcto. Cuando las luces están encendidas vemos el mundo de la forma y de los colores. Pero eso no es todo. Cuando se apagan las luces, se enciende nuestra propia lámpara. Al sentarnos qu...

Nuestro verdadero ser...

[...] Nuestro verdadero ser Jean-Jacques Rousseau escribió en Emilio que toda persona, independientemente de la riqueza o el status que pueda heredar, ha nacido desnuda y pobre, y cuando muera, morirá pobre y desnuda. Esto es cierto, y no obstante, entre el nacimiento y la muerte, la gente usa todo tipo de vestido. Hay gente que viste los espléndidos y hermosos trajes de una reina, mientras otros durante toda su vida visten harapos pobres y raídos. Algunas personas visten uniformes militares y otros ropa de prisioneros; otros, hábitos monásticos. Claro que nuestros “vestidos” no están fabricados tan sólo de tela. También hay trajes de clase, posición social, fama y riqueza. Todos los vestidos de nuestros asumidos roles y nuestras queridas identidades. Llega luego un tiempo en que nos encontramos despojados, desnudos de todas estas cosas. Hay también trajes llamados “hombre apuesto” o “mujer inteligente”. Sin embargo, no importa lo bella que pueda ser una persona, al final vendrá el tie...

Jugando con juguetes...

[...] Sesshin sin juguetes   Me parece que pasamos toda nuestra vida jugando con juguetes. Comenzamos tan pronto hemos nacido. El primero de todos es el chupete del biberón. Cuando crecemos un poco, nos entretenemos con muñecas y osos de peluche. Después con juegos “hágalo usted mismo”, cámaras y coches. De adolescentes nos interesamos por el sexo y luego viene el estudio y la investigación, la competencia y los deportes, junto a la ambición por los negocios y tal vez la búsqueda de la fama. ¡Esto no es más que entretenerse con juguetes! Hasta nuestra muerte, cambiamos un juguete por otro y terminamos nuestra vida sin haber hecho otra cosa que entretenernos con juguetes. Hacer zazén significa actualizar la realidad de la vida. Zazén es el ser que es sólo el ser del universo, sin entretenerse con juguetes. Zazén es como el instante anterior a nuestra muerte, en el que se han apartado todos los juguetes. No obstante, incluso en ese momento buscamos alrededor algo para entretenernos, ...

Recordando algo que siempre hemos sabido...

A medida que comenzamos a practicar el zen, nuestra mente y nuestro cuerpo aprenden a relajarse y a tranquilizarse profundamente, y adquieren además nueva fuerza. La meditación zen nos permite ver el mundo con más claridad, estar atentos a la experiencia que se desarrolla momento tras momento y ser más conscientes del simple milagro de estar vivos. El zen nos enseña a reconocer nuestras emocionesy a apaciguar la negatividad y, en su momento, a responder a las preguntas fundamentales sobre nuestro propio ser, sobre la vida, la muerte y lo que yace más allá.  A medida que estudiamos y practicamos el zen, desarrollamos una sensación de reconocer algo que nos resulta familiar, como si se nos recordara algo que siempre hemos sabido, pero que habíamos olvidado hacía mucho tiempo. David Fontana - "Aprender meditación Zen"  (fragmento). Editorial Oniro - ISBN 84-95456-64-8

La no permanencia del «yo»

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La no permanencia del «yo»   En cada instante, todo muere y todo renace. El ego no es más que un agregado temporal. Cualquier forma es irreal. Toda sensación y todo pensamiento son transitorios, inestables y están en permanente cambio. De la misma manera, aquello que llamamos personalidad no es más que un compuesto fugaz que desaparece en el mismo instante en que cesa la vida. El agua del río fluye incesantemente, pero nunca es la misma. La espuma de sus remolinos tan pronto desaparece como cambia, nunca permanece. En esta vida, así son los hombres y sus moradas.  Los hombres no saben ni de dónde vienen ni a dónde van cuando nacen y cuando mueren. ¿Qué saben?, ¿se dan cuenta únicamente, durante su breve paso por la tierra, de para qué pueden servir sus esfuerzos y sus agitaciones?, ¿saben distinguir solamente qué podría darles la felicidad?, ¿la incertidumbre y la inestabilidad son su patrimonio: del maestro o de su morada, cuál es un cambio mayor? No sabría decirlo: hombres y...

Crea tu propia vida...

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Si sabes cuál es el propósito de tu vida, haz todo lo posible para realizarlo. No es necesario invitar a otros a acompañarte en ello. Nadie más puede hacerlo por ti: eres tú quien debe crear su propia vida.  "El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos. Kodo Sawaki, maestro zen .

Meditar: Sí, pero...

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Hay muchas formas de perder el norte y dirigirnos hacia una versión de espiritualidad basada en el ego; podemos engañarnos creyendo que estamos desarrollando nuestra espiritualidad cuando en lugar de hacerlo, estamos reforzando nuestro ego a través de técnicas espirituales. "Más allá del materialismo espiritual", Chögyam Trungpa, monje budista tibetano.

Desdramatizar - Roland Yuno Rech.

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El zen, enseñanza de desdramatización. El Maestro Deshimaru insistía mucho en el hecho de que ante el sufrimiento, el zen era una enseñanza de desdramatización.  No garantiza el sufrimiento cero pero permite que cada sufrimiento se quede en lo que es, limitado, impermanente, no invada la totalidad del cuerpo y de la mente sino que, por el contrario, sea relativizado  y finalmente abandonado, de manera que tengamos una mente y un cuerpo libres de acoger la vida nueva que se presenta cada día. Nuestra práctica no tiene por objetivo insensibilizarnos ante las sensaciones. Por el contrario, en zazen, sentimos extremadamente claras todas las sensaciones pero evitamos ilusionarnos a propósito de ellas produciendo sentimientos de apego negativo como el odio  por lo que es doloroso o de avidez por lo que es agradable. Dicho de otro modo, zazen nos enseña a mantener un espíritu ligero, suave, a estar siempre disponibles para vivir la experiencia del momento presente. Rola...

La leyenda de Barlaam y Josafat.

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Aunque el público occidental empezó a tener acceso a las informaciones detalladas acerca de la vida del Budha a partir del siglo XIX, existen elementos de su biografía que conformaron la base de una colección de leyendas muy popular y difundida que circuló por la Europa medieval a partir del siglo XI. Las leyendas, que parecen haberse abierto camino en la tradición cristiana a través de fuentes árabes, tratan de un príncipe indio llamado Josafat que fue convertido al cristianismo por un sabio asceta llamado Barlaam. Josafat, un nombre con resonancias bíblicas, proviene del sánscrito bhodisattva, un término utilizado para hacer referencia al Budha antes de su iluminación, y muchos de los detalles de la vida de Josafat son análogos a episodios de la juventud del Budha, como su enclaustrada juventud en el palacio de su padre antes de los transformadores encuentros con la vejez, la enfermedad, la muerte y un asceta renunciante. Josafat y Barlaam fueron venerados como santos cristianos ta...

Postrarse ante Buda...

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Cada estado mental provoca en el cuerpo su propia respuesta. El acto de postrarse ante un Buda sin nociones ególatras solamente es posible bajo el ímpetu de la reverencia y la gratitud. Esta "horizontalización del mástil del ego" limpia el corazón-mente y lo hace flexible y expansivo, abriendo el camino a la comprensión y a la apreciación de la mente exaltada y  de las innumerables virtudes del Buda y los patriarcas. De modo que surge en nosotros un deseo de expresar nuestra gratitud y mostrar nuestro respeto ante sus figuras  mediante los rituales apropiados. Cuando se accede a estas devociones de manera espontánea, con una mente no discriminativa, la figura del Buda cobra vida. Lo que antes era sólo una imagen se convierte ahora en una realidad viva con el poder singular de borrar la conciencia del yo y del Buda en el momento de la postración. En este gesto no pensado, nuestra Mente-bodhi resplandece; nos sentimos refrescados y regenerados. Los tres pilares del zen (ext...

Recto pensar...

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Podemos ser seres bien equilibrados. Todo lo que se necesita es una tranquila determinación, sostenida diligentemente. Esto se conoce como "recto pensar", que conduce a la completa libertad mental. Cuando nos liberamos de la tiranía de nuestros pensamientos y emociones, descubrimos a la verdadera felicidad. Los viejos hoscos maestros del Zen tenían poca paciencia con los tontos. Ellos demostraban que todos tenemos el derecho de elegir. Y cuando elegimos vivir incorrectamente, también elegimos sufrir. No hay necesidad de tenerse uno mismo lástima y no hay lugar para apiadarse de uno mismo en las enseñanzas del Zen. El jardinero tonto está triste porqué tiene malezas en el jardín, que solamente demuestran su negligencia. El jardinero sagaz mantiene su jardín libre de malezas, y no tiene porqué estar descontento. La maleza no se va sola ni las malas costumbres se corrigen solas. La clara virtud del Zen Manly P. Hall

Cuando me siento frente al muro...

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Soy un monje budista y soy también el marido de mi mujer y el padre de mis hijos. Cuando estoy con mi familia, soy un padre, por tanto desarrollo ese papel. Cuando doy una conferencia, soy un enseñante y por tanto lo hago lo mejor que puedo para hablar de las enseñanzas de Dōgen Zenji de forma comprensible, si bien no se con qué éxito. Estos roles son como trajes que me pongo en distintas situaciones, y me definen según el rol que intento adoptar en ese momento. Pero cuando me siento frente al muro, no soy ni padre ni un monje budista. En ese momento no soy nada, soy vacío, soy tan solo quién soy. Esta es la liberación de mi vida kármica. Naturalmente esto no significa que zazen sea fácil o indoloro... Dejar caer el cuerpo y la mente (fragmento) Soaku Okumura,  Monje Sôtô Zen japones, 1948, discipulo de Kosho Uchiyama Genjōkōan, Una chiave per la comprensiones dello Shōbōgenzō di Dōgen. Ubaldini Editore, Roma 2012 Traducción, Roberto Poveda Anadón. La Cañada 2013

La magia del silencio...

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La Magia del Silencio. "Este libro está escrito para todos aquellos que alguna vez han dicho "no puedo más" o "me falta el aire" en esta época llena de tensiones en la que todo va demasiado rápido y en la que no cabe la opción de parar." Kankyo Tannier Desbordados por la sobreinformación y por un ritmo de vida que a menudo nos exige más de lo que podemos dar, a veces explotamos y nos sentimos perdidos. ¿Y si la solución fuera la magia del silencio?... La Magia del Silencio. Kankio Tannier, monja budista. Editorial Planeta  ISBN 9788408177319

El Zen y el Arte de comer.

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La importancia de la comida y su ritual son fundamentales en todas las culturas, pero en la filosofía zen alcanzan una relevancia y una poesía únicas. Existen reglas sobre cómo preparar y servir los alimentos, tomar la comida, disponer los utensilios sobre la mesa, lavarlos y guardarlos tras su uso. La correcta aplicación de estas reglas da energía al cuerpo y libera la mente. El manual de Seigaku es una recopilación de prácticos consejos, una guía para el alma que transformará nuestra vida con armonía y serenidad. "EL ZEN Y EL ARTE DE COMER" Seigaku. SEIGAKU (Yonago, 1981), descubre el budismo durante sus años de universidad. A partir de aquel momento, comienza tres intensos años de noviciado en el templo de Eiheiji que cambian su vida, y se inicia como monje en un templo en Yokohama. En 2011 se traslada a Berlín, donde reside actualmente, organizando encuentros de meditación zen . Duomo Ediciones ISBN 978-84-16634-31-6 www.duomoediciones.com

Barrer los problemas...

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Barrer los problemas del día anterior. Al final del día, a la orilla de un río, un monje barre las hojas. El sol desciende lentamente en el horizonte, un nuevo día se acaba. Cuando la agitación de la ciudad aún no ha cesado, un monje barre con calma las hojas caídas en el atrio de su templo. Le espera una noche de merecido descanso, pero como cada crepúsculo, antes de acostarse, se concede un momento para barrer. El estado del templo refleja el estado de su corazón. No solo retira las hojas muertas sino también sus malos pensamientos. ¿Como podría alcanzar la plenitud si rumiara sin cesar los sucesos de su pasado? Se dice que la meditación permite limpiar el corazón, pero, por desgracia, ninguna limpieza es definitiva. Cada día caen nuevas hojas. Sí el monje deja de quitarlas se acumularán y pronto no podrá entrar nadie al templo. Quien se deja llevar por las obligaciones sociales y deja su práctica espiritual pierde con rapidez todo lo que ha conseguido. Sumido de nuevo en la...

Zazen: ¿Solo una técnica para principiantes?...

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Zazen: ¿Sólo una técnica para principiantes? Hay un error que el maestro Dôgen denuncia en el Zazenshin , que consiste en pensar que zazen es bueno sólo para los principiantes y que no es una práctica necesaria para los budhas, para quienes han despertado. Actualmente hay muchas personas que piensan así. Escuchan conferencias, leen libros, piensan que ya estamos naturalmente despiertos y que, por tanto, no se necesita practicar. Pero pensar de este modo es apegarse simplemente a una concepción imaginaria acerca del despertar, en la que el despertar se vuelve una idea pero no una experiencia real. Este error surge cuando se piensa en términos de progresión, de etapas: hay, por ende, una práctica para principiantes y, luego, una ausencia de práctica para los despiertos, como si la práctica sirviera solamente para conseguir el despertar y se tornara inútil tras él. Es una visión utilitaria, una visión dualista, que separa la práctica y la realización, reduciendo la práctica a un mero...