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Mostrando las entradas etiquetadas como Kôshô Uchiyama

Nuestro verdadero ser...

[...] Nuestro verdadero ser Jean-Jacques Rousseau escribió en Emilio que toda persona, independientemente de la riqueza o el status que pueda heredar, ha nacido desnuda y pobre, y cuando muera, morirá pobre y desnuda. Esto es cierto, y no obstante, entre el nacimiento y la muerte, la gente usa todo tipo de vestido. Hay gente que viste los espléndidos y hermosos trajes de una reina, mientras otros durante toda su vida visten harapos pobres y raídos. Algunas personas visten uniformes militares y otros ropa de prisioneros; otros, hábitos monásticos. Claro que nuestros “vestidos” no están fabricados tan sólo de tela. También hay trajes de clase, posición social, fama y riqueza. Todos los vestidos de nuestros asumidos roles y nuestras queridas identidades. Llega luego un tiempo en que nos encontramos despojados, desnudos de todas estas cosas. Hay también trajes llamados “hombre apuesto” o “mujer inteligente”. Sin embargo, no importa lo bella que pueda ser una persona, al final vendrá el tie...

Jugando con juguetes...

[...] Sesshin sin juguetes   Me parece que pasamos toda nuestra vida jugando con juguetes. Comenzamos tan pronto hemos nacido. El primero de todos es el chupete del biberón. Cuando crecemos un poco, nos entretenemos con muñecas y osos de peluche. Después con juegos “hágalo usted mismo”, cámaras y coches. De adolescentes nos interesamos por el sexo y luego viene el estudio y la investigación, la competencia y los deportes, junto a la ambición por los negocios y tal vez la búsqueda de la fama. ¡Esto no es más que entretenerse con juguetes! Hasta nuestra muerte, cambiamos un juguete por otro y terminamos nuestra vida sin haber hecho otra cosa que entretenernos con juguetes. Hacer zazén significa actualizar la realidad de la vida. Zazén es el ser que es sólo el ser del universo, sin entretenerse con juguetes. Zazén es como el instante anterior a nuestra muerte, en el que se han apartado todos los juguetes. No obstante, incluso en ese momento buscamos alrededor algo para entretenernos, ...

Hacer zazen (3)

Sentarse en zazen para alcanzar una experiencia cualquiera es una cuestión de voracidad humana. Solo cuando vamos más allá de las ambiciones y de los afanes humanos comenzamos a enderezarnos hacia la enseñanza de Buda. Yendo más allá de estos apetitos,  naturalmente nos preguntamos hacia donde estamos yendo… es dentro de la profundidad de la vida. Sentarse en zazen significa sentarse en presencia de la profundidad de la vida. Has de saber que zazen no es una actividad que se encuentre en el reino de los valores  simplistas mono dimensionales, es decir, los valores de ganar o perder, de vivir o morir. Al contrario, zazen es el hecho de sentarse en presencia de la profundidad de la propia vida, que es una profundidad pluridimensional. Siempre digo que zazen no es un tipo de disciplina. Mientras que tú te sientes  buscando disciplinar la mente o cualquier otra cosa, habrá un resultado unido siempre a la disciplina, que tú ves y de...

Hacer zazen (2)

Es fundamental discernir qué es lo que nos motiva a practicar zazen. De acuerdo con mi experiencia, resulta que muchas personas que empiezan a practicar zazen en lo primero que piensan es en la iluminación o el satori.  Se les mete en la cabeza que deben alcanzar la iluminación y se sientan con este único objetivo.  Pero están equivocados, ya que sentarse con la idea de que se va a alcanzar la iluminación es ridículo. La realidad tal como es, es perfecta. Es la iluminación misma.  Pensar que las personas pueden hacerse grandes haciendo zazen o que uno puede obtener el satori es estar tristemente engañado por la propia ilusión. Zazen es abandonar nuestros juicios egoicos acerca de nosotros mismos (ya sean de superioridad o inferioridad) y confiar nuestra vida al poder de zazen personificado en el cuarto sello: todas las cosas son como son”.   Kôshô Uchiyama roshi, 1912-1998 Comentario: “Todas las cosas son como son”. Siempre estamos viviendo la realidad de l...

Hacer zazen (1)

Hacer zazen En pocas palabras, hacer zazen es dejar de hacer todo, ponerse frente a la pared y sentarse, sólo ser uno mismo, que es sólo el Ser. Cuando hacemos zazen, deberíamos abstenernos de hacer todo. Sin embargo, como somos humanos, empezamos a pensar, nos involucramos en un diálogo con los pensamientos en nuestra mente. Cualquiera que sea la situación en que estás envuelto, los pensamientos surgirán por cuenta propia en cuanto estés haciendo zazen. Una vez que percibes que estás pensando cuando no deberías estar haciendo nada y vuelves a zazen, los pensamientos, que aparecían de forma tan clara como si fuesen imágenes en una pantalla de televisión, desaparecen de repente, como si hubieses apagado la televisión.  Queda solo la pared ante ti. Por un instante… es esto. Esto es zazen. Sin embargo, los pensamientos de nuevo surgen por sí mismos. Nuevamente re tornas a zazen y desaparecen.   Kôshô Uchiyama roshi, 1912-1998