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Meditar es una necesidad...

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Buda enseñó que la meditación es esencial para el ser humano y mostró la postura adecuada para ello. Esta postura es la de zazen, dinámica y cómoda a la vez, relajada y abierta. Es el espacio donde podemos explorar todos los aspectos de nuestra humanidad, ver la realidad de las cosas y descubrir la verdad de quiénes somos. Guy Mokohu Mercier, maestro zen.

La práctica correcta...

La práctica correcta de zazen es en sí misma satori Es el regreso a la condición original. Sin embargo, el camino hacia este regreso está lleno de obstáculos. El maestro no provoca el satori, pero evita que nos apeguemos a un (falso) satori que creemos haber obtenido, o a una idea falsa que tenemos de alcanzar el satori. Eso es lo peligroso. Podemos intoxicarnos por una práctica espiritual si imaginamos haber "obtenido" algo,  y si nos aferramos a concepciones de una verdad que creemos haber “agarrado”. El maestro está ahí para provocar. El maestro es un provocador. Está ahí para demoler, para hacer añicos nuestro ego, que siempre quiere “poseer” algo y que, en última instancia, bloquea nuestra evolución. El maestro está ahí para que sigamos constantemente en la Vía, constantemente en movimiento; para cuestionarnos y así hacernos progresar más allá del satori.   Roland Yuno Rech. Traducción: Ángel Hosshin Noms de Dieux Alice Éditions, 2001.

Los deseos de Ryokan - Guy Mokuho Mercier

Los deseos de Ryokan   Cuando uno está sin deseos, está totalmente feliz. Cuando uno desea, diez mil cosas no pueden satisfacerle. Unas simples verduras pueden aplacar el hambre,  un hábito negro es suficiente para vestir el cuerpo. Solo, contemplo la naturaleza y canto. El arroyo al pie de la roca aclara mis oídos. En la cima de la montaña, los pinos son magníficos. Ryokan Querido Ryokan, gracias por enseñarnos sencillez, sobriedad y alegría con palabras tan claras. ¡Sabemos que correr tras diez mil cosas nunca saciará nuestra sed y, sin embargo, seguimos deseándolas! ¡En verdad somos ignorantes de nuestra propia vida! ¡Hay muchas cosas que, sin que nos demos cuenta, nos enseñan que la vida es un milagro! Querido Ryokan, gracias por abrir, a través de tus palabras, los ojos de nuestro corazón, para observar en nuestro interior luces y tinieblas, y dejar que las diez mil cosas se agoten con el trascurso del tiempo. Hemos querido a este mundo que continúa floreciendo en su prop...