Los meditadores...

Los meditadores no se sientan para, se sientan desde, aparcan ese falso yo que pulsa por demostrar su superioridad ante los otros. El orgullo, la arrogancia y la altanería, las ínfulas de superioridad, son contrarias todas ellas al desarrollo de una práctica humilde. Por eso el maestro Nāgārjuna dijo: “Sin esfuerzo de tu parte, se realiza tu naturaleza original.” Denkô Mesa Maestro Zen