El tiempo de existir
EL TIEMPO DE EXISTIR (*) Una golondrina no hace la primavera. Pero ¿qué hace la primavera sino el alargarse los días y la eclosión de las flores?. Esta transformación de los fenómenos no se produce en el tiemo: es, como decía el Maestro Dogen, el ser-tiempo. Si el tiempo es la sucesión de los acontecimientos de la existencia, el instante presente no se convierte en el instante siguiente: cada uno tiene un carácter único. Así como subrayaba Dogen, la leña no se hace cenizas: La leña y las cenizas son dos estados separados del ser-tiempo. Así mismo la vida no se transforma en la muerte: son dos realidades diferentes. Si nos concentramos totalmente en cada acción a cada instante, podemos experimentar una forma de existencia absoluta en un eterno presente, que coexiste con la impermanencia. La eternidad, no es la prolongación ilimitada de la vida, sino la realización de lo que está más allá del antes y del después: el momento presente. Cuando andamos, el paso de la pierna derecha no se...