Los deseos de Ryokan - Guy Mokuho Mercier
Los deseos de Ryokan Cuando uno está sin deseos, está totalmente feliz. Cuando uno desea, diez mil cosas no pueden satisfacerle. Unas simples verduras pueden aplacar el hambre, un hábito negro es suficiente para vestir el cuerpo. Solo, contemplo la naturaleza y canto. El arroyo al pie de la roca aclara mis oídos. En la cima de la montaña, los pinos son magníficos. Ryokan Querido Ryokan, gracias por enseñarnos sencillez, sobriedad y alegría con palabras tan claras. ¡Sabemos que correr tras diez mil cosas nunca saciará nuestra sed y, sin embargo, seguimos deseándolas! ¡En verdad somos ignorantes de nuestra propia vida! ¡Hay muchas cosas que, sin que nos demos cuenta, nos enseñan que la vida es un milagro! Querido Ryokan, gracias por abrir, a través de tus palabras, los ojos de nuestro corazón, para observar en nuestro interior luces y tinieblas, y dejar que las diez mil cosas se agoten con el trascurso del tiempo. Hemos querido a este mundo que continúa floreciendo en su prop...