La Vía sin limites.
La Vía es el camino por el que andamos, la dirección que tomamos, pero también nuestra manera de andar. Dicho de otro modo, no caminamos por la Vía: nuestra forma de caminar es la práctica de la Vía. Cuando se practica zazen, hay, por supuesto, un modo determinado de sentarse y de concentrarse en la postura; os lo recuerdo frecuentemente. Bascular la pelvis hacia delante, apoyarse firmemente con las rodillas en el suelo, estirar la columna vertebral y la nuca, empujando el cielo con la coronilla; distender el vientre, dejar que el peso del cuerpo esté sobre el zafu y las rodillas, sobre el suelo. Mano izquierda sobre mano derecha, pulgares horizontales, el canto de las manos en contacto con el bajo vientre, se inspira y se espira profundamente por la nariz, y se dejan pasar los pensamientos. Por «pensamientos» no se entienden solamente los pensamientos, sino también las emociones, las percepciones, los deseos, los recuerdos, los diferentes estados de consciencia. En zazen, se los obs...