Trabajo y práctica budista...
Trabajo y práctica budista. Por Ines Steggewentze Todos conocemos esta situación: en el trabajo las cosas no salen como nos gustaría. Nos frustra y creemos que las personas con las que tratamos profesionalmente están haciendo las cosas mal. Pero si miramos con atención lo que nos frustra en estas situaciones, lo que nos hace sufrir, siempre recurrimos a nosotros mismos: las percepciones que tenemos son nuestras percepciones lo que esperamos de los demás son nuestras expectativas las imágenes que tenemos de los demás son nuestras imágenes. Nuestras percepciones, nuestras expectativas y nuestras imágenes muchas veces están alejadas de la realidad. Otros son como son, tal como nosotros somos: en todo momento impermanentes pero reales, impermanentes pero completos. En cuanto pensamos que las personas con las que trabajamos deberían comportarse de manera diferente, nos separamos de ellos, no ellos se separan de nosotros. Empezamos a quejarnos, los encontramos desagradecidos, desordena...