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Tus insultos...

El  texto  Brahmana  Samyutta que  se  encuentra  en  el   Samyutta  Nikaya  cuenta  la  historia  de  un  hombre  iracundo   que  insultó  al  Buda.    El  Buda  le  preguntó  al  hombre  si  acostumbraba  tener  visitas  en  su  hogar.    Sorprendido  por el   cambio  de  tema  el  hombre  le  respondió  que  sí.    Luego  el   Buda  le  preguntó  que  si  a  veces  le  ofrecía  de  comer  a  sus   visitas.    Cuando  el  hombre  le  contestó  otra  vez  que  sí  el  B...

Si nos equivocamos en ello...

 21. Los Fertilizantes Según tengo entendido, se considera que los tres elementos básicos de los fertilizantes son el fósforo, el potasio y el nitrógeno. En realidad los elementos básicos no son los mismos para todas las plantas. Por consiguiente, si nos equivocamos en cuanto al fertilizante que utilizamos, no podemos hacer que crezca lo que esperábamos, no importa cuánto nos esforcemos. Hoy en dÌa se usan generalmente fertilizantes químicos, pero en tiempos pasados, los campesinos japoneses utilizaban fertilizantes naturales, como el compost , excrementos humanos y el estiércol de los pollos y otros animales. Si sólo se trata de hacer que nazcan y crezcan algunas plantas, quizás no necesitemos preocuparnos tanto; pero si cultivamos plantas que deban producir o convertirse en alimento para el hombre, como verduras o frutas, no podemos esperar buenos resultados si descuidamos el uso cuidadoso de los fertilizantes. Lo mismo se puede decir de la gente. Quizás no sea tan difÌcil engend...

La flecha de nuestras reacciones...

  En  una  ocasión  el  Buda  le  preguntó  a  un  estudiante:   “¿Si  recibes  un  flechazo,  sientes  dolor?”  El  estudiante  respondió,  “¡Claro  que  sí!.”     Luego  le  preguntó  el  Buda,   “¿Si  recibes  un  segundo  flechazo,  también  te  duele?”  El  estudiante   replicó  de  nuevo,  “¡Indudablemente!.”  Entonces  el  Buda  explicó,   “En  la  vida  no  siempre  podemos controlar  la  primera   flecha.  Sin  embargo,  la  segunda  flecha  es  nuestra  reacción   ante  la  primera.  Esta  segunda  flech...

Una bella flor crecerá...

 20. La Tierra * Dice un poema haiku:   ¡La raíz se ha dividido para el transplante, en adelante deberás florecer por ti mismo! Mis padres solían repetir esta enseñanza en la recepción de boda de sus hijos, indicándoles cómo debían vivir en adelante. Hasta ese momento, cada hijo vivía a gusto bajo la protección de los padres. La boda proporcionaba la oportunidad para que cada hijo se independizara. Había llegado el tiempo en que el novio y la novia cultivaran la tierra en que su propio árbol creciera bellamente, floreciera y diera sus frutos y las semillas para las siguientes generaciones. Sin ocuparnos de los genes que pudiera portar la semilla, ésta nunca brotaría si no es plantada en la tierra. Si se divide de la raíz madre, pero no se entierra, la planta morirá Más aún, si la nueva tierra no es fértil, aun cuando la nueva raíz provenga de una raíz madre fuerte, no llegará a tener descendencia. Por eso, el proceso de hacerse independiente y de echar raíces en un suelo nuevo...

No pierdas la barca...

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Ahora que has encontrado la barca para cruzar el río del sufrimiento, no es cuestión de que pierdas el tiempo en cosas pueriles e inútiles, porque no sabes cuando la volverás a encontrar. SHANTIDEVA - Maestro budista (687-763).

Evitar los extremos...

19. La Nutrición Parece que en el pasado la gente no cuidaba mucho de aspectos de la alimentación tales como el tomar los tres elementos nutricionales esenciales o evitar el consumo excesivo de la sal y otros aspectos relacionados. Simplemente comían y bebían. La razón de ello es que toda la energía se les iba en conseguir la comida para cada día. No les quedaba tiempo para ocuparse en otras cosas. Además carecían de los conocimientos científicos para analizar la composición de sus alimentos y bebidas. Mucho tiempo ha pasado desde que el "equilibrio nutricional" se puso de moda. Para vivir de modo saludable, e incluso para vivir un dÌa más, es necesario poner cuidado en lo que comemos. Si faltan algunos nutrientes, seguramente se presentarán sÌntomas de alguna enfermedad. La nutrición es importante, no sólo para tener una buena salud física, sino para que una persona viva de un modo respetable como ser humano. En el Budismo, la enseñanza llamada "el camino medio" si...

Soltar aquello a lo que nos aferramos...

Las  enseñanzas  Budistas  enfatizan  que  la  manera  en   que  damos  tiene  la  misma  importancia  que  lo  que  damos, debemos  dar  con  respeto,  con  felicidad  y  alegría.  Cuando   practicamos  la  generosidad  y  no  nos  trae  gozo  ni  felicidad   entonces  debemos  examinar  nuestros  motivos  para  dar  y   posiblemente  re-­evaluar  si  debemos  seguir  dando. La  libertad  del  Buda  consiste  en  estar  liberados  de   toda  especie  de  apego,  y  el  antídoto  más  obvio  para  el  apego ...

El fluir del río...

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  18. El Agua El rÌo continúa su fluir, pero su agua no es la original. Las burbujas que flotan sobre el agua estancada desaparecen  y luego aparecen nuevamente.  Nunca se quedan por mucho tiempo.  En este mundo, las personas y sus hogares también son asÌ. Hojoki * Si contemplamos cuidadosamente el fluir de un río, aunque el agua parece fluir en forma continua y majestuosa desde el pasado distante hasta el futuro lejano, la misma agua nunca vuelve a pasar por el mismo sitio. El volumen del agua que fluye cambia día a día, de acuerdo con el volumen de lluvia y nieve que se hayan precipitado. En unas cuantas décadas el lecho mismo del río puede cambiar. El agua es un elemento indispensable para todos los seres vivientes. Si durante unos cuantos dÌas no bebemos agua, morimos. Cuando el agua se agota nos damos rápidamente cuenta de lo precioso que es este elemento. Sin embargo, es importante que nos demos cuenta de ello antes de que esto suceda, para que usemos cada gota...

El que busca, escucha...

El auténtico Practicante del Zen, está bien dispuesto, que quiere decir decidido, abierto, flexible, disponible y obediente a las Instrucciones. Con el tiempo y la Práctica va adquiriendo la inclinación a comunicar su experiencia en el Camino a otras personas que cree necesitadas de ayuda pero desconoce el estado de sus mentes e intenta convencerlas, razonando, de las excelencias de esta manera de vivir, sin darse cuenta de que sólo está provocando reacciones de defensa negativas, huidas y hasta mal humor. Habrá de transcurrir más tiempo de Práctica para “transmitir una hora de su experiencia si es una hora la experimentada”. Se tarda en ver esto pero se intenta debido a una compasión emocional egótica que no ha nacido de la sabiduría de Hannya. Es la compasión propia de la buena gente del Karma. Evitar la acción-reacción.  Mapas de la Mente, Sed vuestra propia lampara (fragmento). Soko Daido Ubalde, monje zen y psiquiatra.  

Agradecimiento al sol...

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16. El Sol Aun hoy en día, muchos japoneses tienen la costumbre de juntar las palmas de sus manos hacia el sol que sale en el oriente en el primer día del Año Nuevo, y llaman a ese momento "el primer amanecer". Desde la época primitiva hasta nuestros días, el sol ha sido el principal objeto de culto de la humanidad. La diosa del Shintoismo, Ama-Terasu-Omikami (Gran Diosa que brilla en el cielo), que está entronizada en Kotaijingu en la Provincia de Isu y a la cual se considera ancestro de la familia imperial, es literalmente una Diosa del Sol. El Buda Dharmakaya del Budismo Shingon, el Buda Mahavairocana, es también considerado como sÌmbolo del sol. El nombre del Buda Amida, que es venerado en el Budismo de la Tierra Pura, se deriva de una palabra sánscrita que significa "Vida ilimitada"y "Luz ilimitada". Este concepto no se habría desarrollado si la gente no tuviera conciencia del sol, fuente de la luz. Por supuesto, el sol no tiene conciencia; pero si el...

Practicando el silencio...

Paz, quietud, calma en la mente, es un estado de equilibrio propio del que no necesita nada. Puede ser momentáneo o duradero. No es hablando con otros como se consigue sino más bien practicando el silencio y la acción moderada del cuerpo. El silencio de la mente se obtiene no activando los pensamientos y sentimientos egóticos que emergen fácilmente en cualquier conversación como cuando hablamos con nosotros mismos en esa cháchara mental mecánica que todos conocemos. La consciencia abierta y alerta sin esfuerzo, es decir, los sentidos dispuestos, es la correcta actitud. No pasa nada; sólo hay lo que hay, o lo que pasa por delante: piedras, árboles, mar, “tapias y ladrillos”, Mapas de la Mente, Sed vuestra propia lampara (fragmento). Soko Daido Ubalde, monje zen y psiquiatra.

Desarrollar la concentración...

La  práctica  de  la  meditación  nos  ayuda  a  desarrollar  la concentración.  Cuando  logramos  concentrarnos  sobre  algo   tan  simple  como  la  respiración  contrarrestamos  el  poder  de   nuestros  apegos  con  el  poder  de  la  concentración.    Con  frecuencia  la  concentración  genera  un  sentimiento  de  calma,   de  serenidad,  y  aún  de  gozo  que  a  su  vez  cambia  nuestra   relación  con  el  sufrimiento.  Pero  la  concentración  es  solo  uno  de  los  componentes   de  la  práctica ...

La vacuidad...

  17. El Aire Generalmente somos inconscientes del aire que nos rodea. A pesar de ello, cuando experimentamos alguna dificultad en el tracto respiratorio, escalamos una montaña alta o hacemos mucho ejercicio, tratamos frené nicamente de inhalar más aire. Por primera vez comprendemos el valor del aire. El concepto de la vacuidad que nos enseña el Budismo nos alecciona de que no hay sustancia verdadera. En la realidad, ya que no hay sustancia, varias formas pueden existir o presentársenos como fenómenos. Esto se explica maravillosamente bien en las palabras de el Sūtra del Corazón: ¡La forma es en sí misma la vacuidad, y la vacuidad es la forma!. En japonés se usa la palabra ingeniosa kuki  para designar el aire, y ésta contiene a su vez la palabra que expresa la vacuidad. Porque carece de sustancia, no nos damos rápidamente cuenta de su existencia; pero, cuando lo necesitamos en verdad, nos rodea y mantiene nuestras vidas. Más todavÌa, cuando exhalamos el aire,éste ha cambiado ...

Sí estás con ladrones...

El entrenamiento en el Budismo Zen, exige que el principiante controle sus ignorantes iniciativas personales (nacidas de opiniones, ideas particulares, anécdotas...) que son repeticiones de sus hábitos egóticos y desarrolle su atenció n imitando los modelos que tiene delante. Sus “neuronas espejo” van a captar conjuntos amplios que la atención intencionada va a concretar después en detalle.  Un maestro transmite su “sinceridad” global y el practicante absorbe sin darse cuenta, inconscientemente. Buda decía, “si estás con ladrones, aprenderás a robar, si con los excelentes compañeros (de la Shanga) aprenderás el Dharma”. Mapas de la Mente, Sed vuestra propia lampara (fragmento). Soko Daido Ubalde, monje zen y psiquiatra.

Máquinas sin valor...

  15. El Cuerpo Desde que nacemos hasta que morimos, alimentamos a nuestros cuerpos y hacemos que nuestros cuerpos cambien. Aunque los elementos físicos que componen nuestro cuerpo son muy complicados, los alimentos y líquidos que consumimos todos los días nutren en forma natural a nuestros cuerpos. En consecuencia, las personas trabajan para asegurar su comida y así sostener sus cuerpos físicos. Pero si sólo trabajamos por esa razón, no somos muy diferentes de los otros animales. Como todos sabemos, no sólo de pan vive el hombre. No debemos olvidar la razón por la cual el hombre mantiene su cuerpo y lo conserva saludable. El objetivo último deberÌa ser para pensar sobre asuntos tales como ¿por qué vivimos?. Si comemos simplemente para vivir y para mantener nuestro cuerpo fÌsico, quizás evitemos el sufrimiento espiritual; pero si no comprendemos el significado de nuestras vidas como seres humanos, no somos más que máquinas sin valor productoras de desperdicios humanos. La vida a tr...

Godô no Tsuki...

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  Godô no tsuki /La luna de la iluminación. Cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo. Proverbio zen. Lámina: Hotei Cien aspectos de la luna / Tsuki hyakusshi Tsukioka Yoshitoshi (1839-1892), xilografo japonés

Todo viaje de mil leguas...

14. Los Pies Me pregunto cuándo pudieron por primera vez los humanos levantarse sobre sus dos pies. Aun hoy en día, los animales caminan sobre cuatro patas mientras que sólo los hombres caminan sobre dos pies. Por eso, los humanos pueden utilizar sus dos pies a plenitud. Es cierto, los monos antropoides y algunas especies más pueden levantarse y caminar sobre dos pies, pero no pueden usar sus dos manos tan ingeniosamente como los hombres. Los pies no sólo sostienen nuestros cuerpos, sino que además nos permiten movernos con libertad. Es verdad que hoy en día tenemos automóviles, trenes eléctricos y aeronaves que nos permiten movernos más rápido que nunca antes, pero sólo los pies se mueven por la voluntad del hombre. Porque el hombre no puede caminar muy rápidamente, se desarrolló la idea de un poder maravilloso al que se llamó los "pies sobrenaturales" de Buda. Hoy en dÌa, con nuestros variados medios de transporte, podemos decir que todo mundo posee "pies sobrenaturale...

Ikiru ni Zen...

ARMONIZAR, EVITAR DIFERENCIARSE  En el Zen que practicamos, interior y exterior son lo mismo. Naturalmente hablando no existen las fronteras inventadas por el hombre. Naturalmente, el mar y la tierra están separadas pero sin embargo son la misma cosa con el aire y todo lo vivo porque todo es Uno, variado e interdependiente. Nada existe por sí mismo. Un hombre o una mujer, tampoco.  Distinguirse, diferenciarse, es artificial y egótico hasta en las mínimas cosas. Traer al Templo las costumbres mundanas es falta de respeto e ignorancia. Joyas, perfumes, vestidos y trajes llamativos, caros, chillones, coches llamativos, gestos excesivos... es lo mismo que vestir como mendigos, oler mal, traer las manos sucias, no afeitarse, estar rígidos... Esto en cuanto a la apariencia. El interior se manifiesta cumpliendo o evadiéndose de las reglas del Templo al andar, recitar los Sutras adelantándose o retrasándose, ser impuntuales, dar portazos o toser con exageración, hablar alto... (ver Se...

Si los dedos no se ayudan entre ellos...

13. Los Dedos Muchas personas, cuando niños, usaban los dedos de las manos para contar del uno al diez. Puede ser que haya algunos que, cuando se trate de más de diez, se aturdan y utilicen también los dedos de los pies. Por lo menos en el caso de los dedos de la mano, se tiene un nombre para cada uno. Los japoneses los llaman el dedo del padre, el Ìndice, el medio, el de la medicina y el meñique. Es más, recuerdo con ternura una canción de niños en que se les llama el dedo del padre, el de la madre, el de los hermanos, el de las hermanas y el del bebé. Hoy en dÌa se ha reducido mucho el número de niños en cada familia. Hay familias en que los cinco dedos bastan para contar a todos los miembros, incluyéndose a sí mismo. Si los cinco dedos no se ayudan mutuamente, no se puede llevar a cabo adecuadamente ningún trabajo. Nos percatamos muy bien de este hecho cuando vemos a personas que viven juntas, trabajan juntas y se sostienen unos a otros. Al caer en la cuenta de los inconvenientes qu...

Deja de esperar...

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  Maestro ¿que significa trabajar en uno mismo? ¡Es dejar de esperar que los otros cambien!