Todos somos "sin hogar"...
El maestro Kodo Sawaki nunca tuvo un templo propio y jamás estuvo demasiado tiempo en ningún lugar. Iba por las ciudades y los pueblos dando conferencias, hablando con la gente y organizando Sesshines. Por esa razón lo llamaban «Kodo, el sin hogar». Él respondía: «A mí no me molesta ni me ofende que me llamen sin hogar, después de todo, todos somos sin hogar». Comprender esto en su raíz esencial es darte cuenta de que el verdadero hogar está aquí, ahora. Entonces, ahí en donde estás sentado es tu hogar, estás perfectamente bien y no te falta nada. "Vida simple, vida zen"(fragmento) - Jorge Bustamante.