Practicando el silencio...
Paz, quietud, calma en la mente, es un estado de equilibrio propio del que no necesita nada. Puede ser momentáneo o duradero. No es hablando con otros como se consigue sino más bien practicando el silencio y la acción moderada del cuerpo. El silencio de la mente se obtiene no activando los pensamientos y sentimientos egóticos que emergen fácilmente en cualquier conversación como cuando hablamos con nosotros mismos en esa cháchara mental mecánica que todos conocemos. La consciencia abierta y alerta sin esfuerzo, es decir, los sentidos dispuestos, es la correcta actitud. No pasa nada; sólo hay lo que hay, o lo que pasa por delante: piedras, árboles, mar, “tapias y ladrillos”, Mapas de la Mente, Sed vuestra propia lampara (fragmento). Soko Daido Ubalde, monje zen y psiquiatra.