Recordando algo que siempre hemos sabido...
A medida que comenzamos a practicar el zen, nuestra mente y nuestro cuerpo aprenden a relajarse y a tranquilizarse profundamente, y adquieren además nueva fuerza. La meditación zen nos permite ver el mundo con más claridad, estar atentos a la experiencia que se desarrolla momento tras momento y ser más conscientes del simple milagro de estar vivos. El zen nos enseña a reconocer nuestras emocionesy a apaciguar la negatividad y, en su momento, a responder a las preguntas fundamentales sobre nuestro propio ser, sobre la vida, la muerte y lo que yace más allá. A medida que estudiamos y practicamos el zen, desarrollamos una sensación de reconocer algo que nos resulta familiar, como si se nos recordara algo que siempre hemos sabido, pero que habíamos olvidado hacía mucho tiempo. David Fontana - "Aprender meditación Zen" (fragmento). Editorial Oniro - ISBN 84-95456-64-8