No podemos escapar...
Pase lo que pase, no podremos escapar... Incluso si logramos mantener una buena salud, pase lo que pase, no podremos escapar de la vejez y la muerte. El punto más importante no es mantenerse sano sino no desperdiciar la vida, no perder el tiempo innecesariamente. Envejecer no es fácil, especialmente cuando se mantiene la mente despejada. En ese momento vemos que nuestras capacidades se debilitan, podemos sentir la nostalgia de la juventud. Así lo expresa un monje que practica zazen aquí durante este sesshin, a sus 90 años. Siente que todavía le quedan muchas cosas por hacer, por eso quiere vivir muchos años más. Es un sentimiento completamente natural. Continúa practicando zazen con la sangha, no sólo en sesshin, sino cada semana en el dojo de París, por lo que su vida no transcurre en vano. En nuestra sociedad intentamos ocultar la realidad de la vejez y la muerte. Generalmente, los ancianos son encerrados en hospicios. Los enfermos van directamente del hospital a la morgue sin ...